Jaulas
Ayer entramos en una jaula que era pequeña. Entramos invitados por voces que nos llamaban desde balcones interestelares, voces que no sabíamos de donde provenían pero lograron convencernos. La jaula era pequeña pero hirviente, brotaba vapor del piso y las ventanas estaban trabadas. No había escapatoria asi que debí usar la jaula para entretener a la fiera feroz devoradora de humanos. Hoy, al salir el sol, la jaula se hizo inmensa. Pero para entrar, debimos atravesar el hiperespacio y asi salir del otro lado del anillo. Fue muy complicado, el anillo estaba compuesto por una feria de artesanos que era como bijouterie para sistemas solares. Después de eso un pelotazo colapsó con nuestra coraza inmaterial de sentimientos pero salió rebotando, nada puede romper la coraza.
18 de noviembre
Etiquetas:
fotolog
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)



No hay comentarios.:
Publicar un comentario