La forma estandar para planchar una camisa de hombre convierte a la misma en una forma chata y rectangular que entra de manera económica en sistemas ortogonales de almacenamiento. Finalmente nosotros vestimos el resultado de la lógica ortogonal y eficiente en la que es tratada una camisa. Somos esclavos de la producción industrial. Nuestros movimientos estan diseñados. El planchado de una camisa se debe liberar a sí mismo de las estéticas en términos de eficiencia, dígale sí a los placares curvos (?)
8 de abril - 2007
Etiquetas:
fotolog
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)



No hay comentarios.:
Publicar un comentario