Peter Eisenman apuesta por una tendencia a la abstracción, la atonalidad y la atemporalidad. La reflexión del arquitecto es que la forma arquitectónica se revele como un espacio para la invención, en vez de ser una representación servil de otra arquitectura, que sea una arquitectura en sí misma.
Distingue entre idea e imagen. Está interesado en "la forma débil", que significa que la imagen no es importante, mientras que las ideas sí lo son. Está muy interesado en cómo las personas reaccionan en un ambiente hacia las ideas arquitectónicas.
En alguna entrevista el arquitecto comparó la arquitectura con el cine, que por ejemplo, cuando vemos una película, es la música la que nos hace reaccionar en una cierta forma en la escena. Su búsqueda es esa, tratar de descubrir cuáles son las condiciones secundarias en una escena, es decir, de todo lo que no es primario, como por ejemplo la imagen. Está buscando las condiciones que sean para la arquitectura lo que la música es para una película. Intenta descubrir cómo es que la arquitectura comunica a un nivel inconsciente, y cómo se pueden usar todos los sentidos. El sonido, el material, no es solo visión, lo que trata de hacer es poner en discusión el dominio de la visión, aunque hay demasiado "ruido visual" en el ambiente arquitectónico, según su opinión.
Eisenman expuso sus más recientes reflexiones sobre la sociedad del espectáculo, argumentando que la sociedad del espectáculo crea una sociedad pasiva, y mitifica hasta qué punto nos apoyamos en los medios de comunicación como medio de "pasivización" de la sociedad.
Esto es lo que sucede, por ejemplo, con Gehry, sus obras tienen una imagen tan fuerte que "pasivizan" al individuo.
En Santiago de Compostela no se trata de edificios sino de erupciones del suelo. Lo que se logró fue recrear un NUEVO PAISAJE, un edificio disimulado y totalmente mimetizado con el entorno.
La idea de Eisenman es lograr un sujeto ACTIVO, uno no puede caminar por la Ciudad de la Cultura como un sujeto pasivo. El proyecto requiere un sujeto activo. Lo espectacular demanda pasividad, y esto demanda actividad. No importa como luce o como se impone, importa si demanda actividad por parte del usuario.
"No tenemos ni figura ni fondo sino a la vez figura y fondo. Los edificios están tallados en el terreno, configurando un urbanismo en el que los edificios y la topografía se funden."
Ciudad de la Cultura en Santiago de Compostela. Peter Eisenman.
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